
La estimulación durante los primeros años de vida debe incluir un contacto intenso, plural y duradero con el medio ambiente. Además, es fundamental reconocer que poseemos múltiples inteligencias (Howard Gardner) y que el desarrollo emocional y espiritual es esencial.
El método Montessori se basa en el respeto a la vida infantil y a la libertad de los niños como la forma más efectiva para la transformación de las sociedades y del mundo, confiando y permitiendo la expresión del guía interior que poseemos como
seres humanos.

